La duda hecha persona.
Tras una pequeña pausa, no se si merecida, vuelvo para contaros que aunque un poco apaleada, sigo con ganas de guerra.
Digo esto, no porque necesite apoyo y consuelo moral, sino más bien solo por escuchar mi voz, a ver si de una maldita vez mi cabeza se aclara.
Y es que no tengo ni idea que hacer, y he probado ya con sopesar las opciones, probar durante un tiempo alguna de ellas (o las dos), también que mis allegados me den una idea de por donde tirar… y nada, no me aclaro.
La pregunta es muy sencilla. ¿Cambiar lo que llevo haciendo durante un tiempo y lanzarme a algo nuevo?
Pero no tengo siquiera claro que es eso nuevo…o mejor dicho, que quiero nuevo??.
Opciones no me faltan, tal vez deba dejar un tiempo para que maduren y así saber cual me conviene, pero en esas cosas realmente nunca se sabe cual es la que te conviene hasta que ya has metido la cabeza dentro, y con la cabeza dentro ya no hay vuelta atrás
( aunque últimamente mi cabeza no me sirve de mucho, creo que la echaría de menos, o no?).
Cada día que pasa esto se enmaraña más, y estamos aun a miércoles…¿es muy pronto para coger una buena papa?. Dios, necesito unas copas, y te lo dice una que apenas bebe.