El curso que se aproxima.
Aun no ha llegado septiembre y en mi cabeza ya hay mil planes que quiero hacer realidad en mi cabeza. Me siento con fuerza y animo de al menos intentarlo.
Aunque haya días en los que me quiera liar la manta a la cabeza y olvidarme de mi propia existencia, me apetece ser yo, me apetece comenzar cosas nuevas, me apetece olvidarte....
Y es que el próximo curso que se que no estarás por aquí, ni mucho menos me da pena, al contrario, siento un gran alivio y desasosiego, pues no me levantare todos los días con la misma pregunta rebotando en el interior de mi cabeza, porque se que en ese día no te veré, ni al siguiente, ni al otro.
No saldré de clase con ese miedo paranoico a encontrarte y sobre todo, no harás que tenga el acto reflejo de mirar para otro lado si te veo, para que no puedas apreciar la sonrisa que haces aparecer en mis labios.
Pues eres tu el que consigues que toque la luna durante un instante, para lanzarme al abismo más profundo al siguiente.